Todos hemos escuchado que no hay mejor remedio para la palidez –y casi cualquier enfermedad- de la piel que el tomar sol, porque nos llena de energía, nos hace sentir rejuvenecidos, el calor nos produce un color natural y un aspecto más saludable, sin embargo, no debemos de olvidar que todo en exceso hace daño, y para el caso, tomar sol entra en este viejo refrán.

El tomar sol tiene muchas ventajas, la más importante, es que mejora sin lugar a duda nuestra piel: seamos blancos o morenos, tomar sol es bastante saludable, no obstante hay lineamientos que seguir cuando decidamos ir a saludarlo.

¿Cómo debo de proteger mi piel?

Sencillo. Los especialistas recomiendan no estar expuesto al sol más de 30 minutos, de lo contrario podríamos terminar con piel irritada, o sí tu piel realmente es sensible, podrías acabar hasta con una quemadura menor, por lo cual, sí vas a la playa es factible que siempre uses bloqueador solar. Este lo puedes conseguir en cualquier farmacia sin necesidad de receta médica, es mejor sí en la etiqueta avisa que es bloqueador especialista contra rayos UV. Pero no sólo te limites a utilizarlo durante tu visita a la playa, si no todos los días para evitar las manchas imperceptibles que son efecto de la exposición continua a los rayos del sol.

Usar gorra para desviar un poco la proyección del sol hacia nosotros y ropa que nos cubra lo suficiente pero que no ahogue la piel también son buenas recomendaciones, y sobre todo, no huyas del sol, cómo se ha estado diciendo desde antes, tomar sol es muy bueno y benéfico para nuestra piel.  

¿En dónde y a qué hora puedo tomar sol?

Cualquier lugar es bueno para tomar sol: afuera de la casa, caminando rumbo al trabajo o tirado en la arena de una playa, sin embargo, es recomendable relajarse para que los poros se abran por sí solos, es un mito que el sudar y tomar sol es “saludable”, por el contrario, sudar es saludable pues expulsa toxinas dañinas, y el tomar sol nos ayuda a que nuestros poros respiren, ahora imagínense que los poros se abren y absorben las mismas toxinas que tratan de expulsar. Por tal motivo salir a correr en las mañanas –muy temprano- o por las tardes, es mejor que hacerlo al medio día cuando el sol está en su punto de rayos más fuertes.

¿Qué pasa si no cuido mi piel?

Cómo se mencionó antes, podrías acabar con irritaciones, decoloraciones y un ardor que durara varios días en pasar. Es necesario que acudas con un dermatólogo para que te recete una crema humectante que vaya para tu tipo de piel. Es también necesario mencionar que la exposición al sol por tiempo prolongado y de forma seguida sin una protección adecuada podría aumentar las posibilidades de generar cáncer en la piel lo cual es bastante serio.

Pero no te asustes, sólo visita a tu dermatólogo de confianza para que te recomiende un buen bloqueador solar, sigue los consejos aquí dados y a disfrutar el calor de nuestro amigo sol.