Inferir que tenemos cierto tipo de piel puede ser fatal a la hora de escoger una crema que sea idónea para nuestro cuerpo y rostro, actualmente existen tal cantidad de productos para este uso específico que el consumidor o consumidora puede sentirse abrumada y tomar una elección incorrecta, por otro lado, el lavarse el rostro hasta seis veces al día puede ser también perjudicial para nuestra piel.

¿Qué estoy haciendo mal?

A veces se tienen muchas imperfecciones muy notorias en el rostro, o quizás en la espalda, o inclusive en las manos, entre resequedad, puntos negros y los llamados granitos, que nos orillan a correr al pasillo de cosméticos y tratar de escoger algo para solucionar el problema, pero quizá la opción elegida no precisamente nos ayude. 

-El jabón con que nos lavamos. Puede sonar exagerado, pero el jabón para lavar el cuerpo, partes íntimas y rostro, no es el mismo, pues cada sección del cuerpo tiene un tipo de piel distinta, por ejemplo, la piel del rostro está siempre expuesta a las impurezas del aire, mientras que las manos tienden a sufrir mayor resequedad pues constantemente están en contacto directo con diferentes agentes, así que un jabón especial, mínimo para el rostro y para el cuerpo, estaría bien, sobre todo sí el primero es neutro sin olor.

-¿Qué crema usar? No hay que precipitarte, sería malo para nuestra piel usar una crema humectante si se tiene una piel grasa. Lo primero es averiguar qué tipo de piel tengo y que crema va mejor con ella, recuerda que podría verse afectada de forma severa tu rostro o cuerpo si es sometido a un tratamiento que no necesita.

-Bloqueador solar. No importa qué tipo de piel se tenga, siempre será necesario utilizar bloqueador solar para evitar de forma directa los rayos UV que son los principales causantes del cáncer de piel. Además, recuerden que una insolación, deshidratación o irritación por exposición directa al sol no es para nada un juego, son padecimientos graves que pueden ocasionar enfermedades peores.

-¿Propuestas alternativas y milagrosas? Es mentira que un solo producto, sea tópico o ingerido nos va a curar el acné, o las arrugas, pues el cuidado de la piel es algo delicado que se debe tomar con calma y de la mano de un especialista que decidirá por nosotros el producto idóneo para nuestro padecimientos, han existo muchos casos de “pastillas milagrosas” para eliminar las estrías que terminan por poner en riesgo la vida de quienes lo consumen.

-¡Visitar al dermatólogo!: ¡Ojo! Sí se empieza a utilizar un producto y causa reacción en nuestra piel, por mínima que sea, es necesario correr con un dermatólogo pues podríamos estar poniendo en riesgo nuestra vida.

¿Qué tipos de piel existen?

Especialistas señalan que existen primordialmente cuatro tipo de pieles, cada una con sus diferentes tratamientos para llegar a una piel perfecta. Aunque se pueda discernir a simple vista el tipo de piel con la que se cuenta, como ya se mencionó antes, puede ser peligroso auto-definirse en un tipo de piel, y en base a la suposición personal empezar a colocarse mascarillas y cremas. A continuación se enlistas los cuatro tipos de piel:

  • Piel normal: Se reconoce a simple vista por estar hidrata y poseer una textura compacta. Es el ideal a que toda persona desearía llegar. Los poros están cerrados y no hay imperfecciones a la vista, sin embargo esta puede cambiar con conforme pasan los años debido a cambios hormonales y perdida de elasticidad en la piel. Se consigue y mantiene por medio de mascarillas naturales ricas en vitamina E, exfoliaciones para mantener los poros limpios; una buena alimentación, hidratación y ejercicio diario son necesarios para que no se pierna suavidad.
  • Piel seca: Esta se caracteriza por poseer poros finos, a simple vista puede lucir opaca y la resequedad es visible. No se recomienda usar jabones aromáticos sino los neutros, el uso de crema hidratante es primordial para evitar que se produzcan grietas.
  • Piel grasa: La característica de este tipo de piel reside en que las glándulas sebáceas producen una cantidad mayor de grasa que obstruyen los poros, causando imperfecciones en el rostro y cualquier otra parte del cuerpo sino se tiene una higiene meticulosa. Es fundamental una exfoliación continua para sacar impurezas y puntos negros.
  • Piel mixta: Este tipo de piel es bastante común entre la población femenina, se trata de piel que puede ser reseca y grasa a la vez, es recomendable protegerla del sol y tener un tratamiento a base de aloe vera para un mejor cuidado, así como el uso de jabones de limpieza profundo y astringentes para una protección más eficaz.

¿Cómo saber qué tipo de piel tengo?

Lo mejor es acudir con un dermatólogo que determinará el tipo de piel que se posee y, sobre todo, recomendará que tratamiento seguir para mejorar su apariencia, y si no existiera algo que mejorar, señalará los cuidados que se deben de tener para seguir manteniendo una apariencia sana en la piel.

Debemos de recordar que nuestro rostro y manos son la carta de presentación ante el mundo, es lo primero que nos conocen una vez nos presentan con alguien, así que cuidarla y mantenerla con buen aspecto no es cosa de vanidad, es cosa de autoestima y ayuda para mejorar un crecimiento dentro de la sociedad. Sin contar, claro está, que se pueden evitar muchas enfermedades con visitas frecuentes al dermatólogo, una vida con ejercicios, agua en abundancia y una dieta rica en vitaminas y minerales.